Contratar personal es un paso importante para cualquier negocio. También implica asumir obligaciones laborales, salariales y de Seguridad Social que deben gestionarse correctamente desde el primer día.

Un error en la modalidad contractual, en la jornada o en el salario puede terminar en diferencias de cotización, reclamaciones del trabajador o sanciones.

Elegir correctamente el tipo de contrato

La normativa laboral establece que el contrato se presume celebrado por tiempo indefinido. La contratación temporal solo puede utilizarse cuando exista una causa legal, principalmente por circunstancias de la producción o para sustituir a una persona trabajadora.

Por tanto, no es suficiente indicar que el contrato será temporal porque la empresa desea “probar” al trabajador. Debe existir una causa real, concreta y suficientemente justificada.

También pueden utilizarse contratos formativos cuando se cumplen sus requisitos, así como contratos fijos discontinuos para actividades estacionales o intermitentes.

Revisar el convenio colectivo

Antes de preparar el contrato hay que identificar el convenio colectivo aplicable. El convenio puede establecer:

  • Salario mínimo según categoría profesional.
  • Jornada máxima anual.
  • Periodo de prueba.
  • Complementos salariales.
  • Vacaciones.
  • Pagas extraordinarias.
  • Descansos y horarios.
  • Preavisos y régimen disciplinario.

El salario no debe calcularse únicamente por las horas semanales. Es necesario revisar la categoría, las tablas salariales, las pagas extraordinarias y los complementos obligatorios.

Alta antes de comenzar a trabajar

El trabajador debe estar dado de alta en la Seguridad Social antes del inicio efectivo de la actividad. Además, la empresa debe disponer de un código de cuenta de cotización y tener correctamente identificados el centro de trabajo, la ocupación y las condiciones del contrato.

El contrato deberá comunicarse a los organismos correspondientes y la empresa tendrá que preparar mensualmente la nómina, los seguros sociales y las retenciones de IRPF.

Jornada y registro horario

La jornada incluida en el contrato debe coincidir con la jornada realmente realizada. Cuando el contrato es a tiempo parcial, resulta especialmente importante reflejar correctamente las horas ordinarias y, cuando proceda, las horas complementarias.

La empresa debe controlar la jornada y conservar los registros exigidos. Los horarios reales no deberían contradecir sistemáticamente lo indicado en el contrato.

Prevención de riesgos laborales

Incluso una pequeña empresa con un único trabajador debe gestionar la prevención de riesgos laborales. Dependiendo de la actividad, será necesario realizar la evaluación de riesgos, entregar información y equipos de protección, organizar la formación preventiva y efectuar la vigilancia de la salud cuando corresponda.

Evita improvisar la contratación

Dar de alta a un trabajador no consiste únicamente en comunicar unos datos a la Seguridad Social. Antes de hacerlo deben revisarse el convenio, la categoría, el salario, la jornada, el tipo de contrato y las posibles bonificaciones.

En Lexum Asesores gestionamos contratos, altas, nóminas, seguros sociales y obligaciones laborales para empresas y autónomos.

Contacta con nuestra asesoría laboral en Torrevieja antes de incorporar a un trabajador y te ayudaremos a realizar la contratación correctamente desde el primer día.

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